



Varón de 23 años que acudió a Urgencias por fiebre con escalofríos de 10 días de evolución, junto a sudoración, malestar general y lesiones cutáneas nodulares no fluctuantes y eritematosas en cara (primera imagen) y brazo derecho. Negaba hábitos tóxicos o contactos sexuales. No tenía animales domésticos ni recordaba picaduras.
En la exploración, además de las lesiones cutáneas, llamaba la atención la presencia de una hepatomegalia de 2 cm y esplenomegalia de 3 cm, no dolorosas; adenopatías inguinales bilaterales de 1 cm, de consistencia blanda y dolorosas. En la analítica presentaba 18.000 leucocitos (87% PMN), AST 59, ALT 132, GGT 115. Radiografía de tórax y y senos paranasales normales. Ecografía abdominal con hepatoesplenomegalia homogénea, sin adenopatías ni otros hallazgos. Ecocardiografía normal. Mantoux 0 mm. Multitest: anergia. Hemocultivos sin aislamiento de gérmenes. Serologías negativas frente a lúes, Brucella, Toxoplasma, Leishmania, VIH. Presencia de BAAR en el moco nasal. Se realizó PAAF de una adenopatía inguinal en la que se observaron histiocitos de citoplasma vacuolar con BAAR. Posteriormente en una biopsia ganglionar se observó un ganglio desestructurado por microabscesos con abundante polinucleares y áreas de necrosis en su interior, con abundantes BAAR en acúmulos ('globi'). Una biopsia de piel demostró la presencia de dermis con infiltrados inflamatorios en torno a vasos, glándulas sudoríparas y nervios, demostrándose la presencia de BAAR en el interior de histiocitos vacuolados, células del endotelio vascular y nervios de la dermis.
Diagnóstico: Lepra lepromatosa con eritema nodoso leproso y linfadenitis aguda necrotizante.
Establecido el diagnóstico, se realizó tratamiento con rifampicina, dapsona y clofazimina. Posteriormente se añadieron corticoides (por la importante afectación general y la presencia de eritema nodoso), y talidomida (por la persistencia de fiebre alta y curso tórpido). El enfermo quedó apirético a las 8 semanas de tratamiento y las lesiones cutáneas se encontraban en franca regresión.
Dres. Mercedes González Serrano, Luís Mateos Romero, Monserrat Pérez (Servicio de Medicina Interna) y Antonio Sánchez Porto (Unidad de Microbiología), Hospital del SAS de La Línea, Cádiz.