



Paciente de 53 años de edad, fumador y bebedor moderado, sin otros antecedentes de interés. Acudió al Area de Urgencias por síndrome febril remitente de doce días de evolución, precedido de escalofrío intenso, acompañado de diaforesis y pérdida ponderal de 5 Kg. Un mes antes de su ingreso presentó un episodio de dolor epigástrico que cedió a las pocas horas tras la administración de espasmolíticos.
EXPLORACION: Consciente, orientado, bien hidratado, coloreado y perfundido, FC 128 spm, rítmico, normotenso, febril. Moderada sensación de enfermedad. Boca con abundantes caries algunas con zonas de periodontitis. Resto de la exploración sin hallazgos relevantes.
DATOS COMPLEMENTARIOS: Leucocitos:18.920 ( 91% PMN), Hb 13.8, Hto 41.5, VCM 99.3, HCM 33, Plaq 209.000, VSG 88. MGG: Leucocitosis neutrofílica intensa, con refuerzo de la granulación y fenómeno de Rouleaux. Glu 124, BT 1.3 mg/dl, Directa 0.67, Colesterol 142, ASAT 71, ALAT 83, FA 294, GGT 184, Prot. totales 68 g/l (alb 29.1, alfa-2 9.5, gamma 19.1) ferritina 621, ADA 23. Resto de bioquímica sin alteraciones. PCR 235. Aglutinación a Salmonella tiphy O: 1/20. Serología a Brucella, Lúes, Rickettssias conorii y burnetti negativas. Latex FR negativo. Orina: Prot 0.1 gr/l. Hb (+). Resto y sedimentos sin alteraciones significativas. Urocultivos, Hemocultivos e investigación de Leptospiras en orina negativos. Dos días más tarde se practicó una nueva tanda de hemocultivos en la que se aisló Streptococcus intermedius. Rx de tórax PA y L: Refuerzo de la trama broncovascular basal bilateral compatible con EPOC, moderados signos de atrapamiento aéreo. Resto sin hallazgos relevantes. Rx. Abdomen simple: Sin alteraciones. Eco-Doppler abdominal: Disminución del flujo en mesentérica superior, con presencia de material ecóico en su interior. Se realizó un tránsito intestinal convencional, duodenografia hipotónica y TC abdominal, donde se observaron divertículos duodenales, signos de replección parcial y fuga de contraste, así como formación de absceso peridiverticular.
Con tratamiento antibiótico (metrodinazol, amoxicilina-clavulánico y netilmicina) durante 6 semanas, el paciente quedó afebril, observándose en TC abdominal de control tras finalizar el tratamiento la practica desaparición de la zona de hipoatenuación a nivel diverticular, y la repermeabilización de la vena mesentérica superior.
Juicio Clínico: Pileflebitis supurativa por divertículo duodenal parcialmente perforado.
Comentarios: Se denomina pileflebitis a la trombosis séptica del tronco portal y/o sus ramas, secundaria generalmente a la presencia de un foco infeccioso en el área que drenan estas venas. Las posibles causas etiológicas son múltiples, sin embargo, las dos más frecuentes son apendicitis y diverticulitis (1). Aunque la apendicitis haya sido considerado clasicamente como la etiología más frecuente, en la actualidad parece evidente que la diverticulitis sobrepasa a esta en frecuencia (2). Estos divertículos se encuentran fundamentalmente en zona sigmoidea pudiendo pasar desapercibidos en la mayoría de los casos (3). No hemos encontrado en la literatura revisada ningún caso de diverticulitis duodenal causante de pileflebitis. El espectro clínico de la pileflebitis es muy inespecifico, con síntomas como fiebre, escalofrios, anorexia, pérdida de peso y dolor abdominal de intensidad variable, dato este último que no se presentó en nuestro paciente. La hepatomegalia se detecta en un 50% de los casos. Entre los datos de laboratorio más destacados merece la pena resaltar la leucocitosis y un patrón de colostasis. El rendimiento de los hemocultivos es de aproximadamente el 50-60% (4), siendo la Escherichia coli el patógeno más frecuentemente encontrado. Los estudios de imagen son similares a los hallazgos encontrados en la pilotrombosis, destacando la utilidad de la TC (5), para buscar el proceso intraabdominal causante del cuadro, y la punción diagnóstica y drenaje percutáneo (6) para confirmar el diagnóstico y evitar procedimientos más invasivos. El tratamiento puede ser médico (7), con el empleo de antibióticos (metronidazol + ampicilina + gentamicina) durante 4-6 semanas, aunque últimamente se propugna el drenaje percutáneo como terapia ideal (8).
Bibliografía:
Dres. J Sánchez Gónzalez, J. y JD Colmenero Castillo. Unidad de Enfermedades Infecciosas, Hospital Regional de Málaga.